Los colores toman la planta de pediatría de Asturias

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Los colores toman la planta de pediatría de Asturias
Muchas veces los niños pequeños se sienten intimidados por la figura del médico con bata blanca y tienen miedo a entrar en los hospitales. Para evitarlo, el Servicio de Salud del Principado de Asturias ha cambiado el ambiente y los uniformes en sus servicios de pediatría

El Servicio de Salud del Principado (Sespa) está procediendo a modificar la imagen que ofrecen en los hospitales las áreas de pediatría para intentar eliminar las barreras psicológicas que crean desconfianza en los niños e impiden su acercamiento a los profesionales de la salud. Las batas blancas habituales del personal han dejado paso a uniformes de colores y los tristes pijamas de ingreso a ropas de tonos más alegres. La decoración también ha cambiado en todas las plantas, destacando los dibujos con animales, que se han convertido en el motivo de decoración más recurrente.

El Sespa ha puesto en marcha un plan de humanización, tras comprobar que los ambientes y colores tradicionalmente asociados a los hospitales crean desconfianza y rechazo en los niños.

Los camisones y pijamas de los pequeños pasan a ser de tonos más alegres, en función de grupos de edad: el rosa se reserva para los más pequeños, el amarillo para los de la talla mediana, y un color intermedio entre amarillo y verde para los que necesiten la talla grande, mientras que para los mayores se ha destinado el azul. Los pijamas estarán adornados con dibujos de diversas mascotas como elefantes y ballenas.

Instalaciones
También se ha procedido al lavado de cara de las instalaciones, de modo que tanto los pasillos de la planta y las diversas dependencias -en particular las habitaciones de los pacientes pediátricos- han sido decoradas con motivos animales variados.

El Sespa ha explicado que la asistencia sanitaria tanto externa como hospitalaria, ha de tener en cuenta todos los elementos (humanos, técnicos o ambientales) que ayuden a vencer la negatividad. Si los pacientes son niños se requiere mayor esfuerzo en la búsqueda de recursos que consigan que tal asistencia resulte lo más agradable.

Además se pretende integrar mejor al paciente pediátrico en el entorno durante el tiempo que tenga que estar ingresado en el hospital; para ello se han diseñado identificadores en las camas, que los propios niños construyen, con la leyenda Esta es la cama de..., en la que cada paciente escribe su nombre, para que haga más suya la habitación en la que está instalado. El plan se va a poner en marcha en el Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo; Cabueñes, en Gijón; Valle del Nalón, en Langreo, y Carmen y Severo Ochoa, de Cangas del Narcea, con la intención de continuar su extensión en 2005 por el resto de centros asturianos.

Humanización
Este cambio de imagen corporativa se enmarca en el programa de humanización puesto en marcha por el Sespa, dentro del Plan de Confortabilidad. La intención es modificar pequeños detalles, entre los que se incluyen toda clase de iniciativas para acercar el hospital al paciente. Las medidas propuestas son variadas: facilitar el acceso de los centros sanitarios, una mejora de la hostelería y bienes de uso y la creación de espacios libres de humo; iniciativas todas ellas no directamente relacionados con la clínica pero que son muy importantes para el paciente e influyen de manera notable en la sensación de calidad percibida por éste.

Un ambiente cercano
La iniciativa del Servicio de Salud del Principado de Asturias no es la única que intenta que los niños se sientan más cómodos en las unidades de pediatría de los centros sanitarios. Desde hace años la Fundación
Paint a Smile decora las áreas dedicadas a los niños en hospitales de todo el mundo. La asociación comenzó a colorear las paredes de los centros con toda clase de dibujos para que los niños tuvieran una estancia más llevadera, sobre todo en las largas convalecencias. "Pretendemos abrir ventanas en su imaginación para que puedan escaparse automáticamente de lo que les rodea a un mundo fantástico que parece más apropiado a su edad que el de un hospital", ha dicho su directora, Laura Cotton.

Esta iniciativa nació con la intención de reducir la ansiedad del menor enfermo para mejorar su contacto con el personal médico; asimismo suaviza los recuerdos de la hospitalización y ayuda al restablecimiento."