El sabor de la vida

Versión para impresiónSend by emailPDF version
El sabor de la vida
Profesionales de Cuidados Paliativos aprenden de los mejores cocineros vascos platos para abrir el apetito de los pacientes.

El equipo de médicos y enfermeras de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Provincial ha participado recientemente en el sexto encuentro de esta especialidad que este año ha tenido lugar en la localidad vasca de San Sebastián.
Manoli García, Alejandro Cuadrado, María Martín y Daniel Ramos se desplazaron hasta la citada capital para participar en este encuentro que sirve de punto de reunión desde hace seis años a especialistas procedentes de todo el país.
La misión fundamental de este equipo de profesionales es tratar de hacer lo más agradable posible el tiempo que quede de vida a los enfermos terminales. Y uno de los principales problemas con los que se encuentran es la falta de apetito. "Con los tratamientos se alteran los sabores y se pierde totalmente las ganas de comer", comenta Manoli García, responsable de la unidad hospitalaria de Cuidados Paliativos. La familia juega aquí un papel fundamental porque "siempre se piensa que hay que comer para mejorar, pero para los enfermos el tener que comer sin ganas siempre es una presión".
Para tratar de solucionar, al menos en parte este problema, los especialistas estuvieron en el congreso aconsejados por profesionales de la cocina considerados "primeros espadas" de la restauración a nivel nacional. Ferrán Adriá, Hilario Arbelaitz, Carlos Arguiñano, Juan Mari Arzak, Amaia Ortuzar y Pedro Subijana fueron algunos de los cocineros, de reconocido prestigio, que participaron en la mesa redonda que llevaba por título "Saboreando la vida".
"Colaboraron con nosotros dándonos ideas para estimular al enfermo a la hora de comer utilizando distintos condimentos", comenta García. A juicio de la profesional, "no se trata tanto de obligarles a comer mucho, si no de animarles a tomar platos que les gusten, aunque sea en pequeñas cantidades para que no se cansen y se les quite ese peso de encima".
Con las recetas y los consejos que ofrecieron todos los cocineros se publicará un libro que se repartirá por todas las Unidades de Cuidados Paliativos del país. "Resultan muy útiles, sobre a todo a la familia. Hasta ahora le estábamos dando consejillos para que se le quite la sequedad de boca y el sabor amargo que dejan los tratamientos". Otra de las ideas que se barajó en la mesa redonda fue la posibilidad de que los alumnos de las Escuelas de Hostelería pasaran por los hospitales para ayudar a los cocineros a modificar las dietas que se ofrecen a los pacientes ingresados.
Los profesionales zamoranos aseguraron que el año que viene repetirán la asistencia a la siguiente edición del congreso que se celebrará en Castilla y León y más concretamente en la cercana provincia de Salamanca.
En la actualidad, la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Provincial de Zamora atiende a 14 pacientes en su propio domicilio (unidad de la Asociación contra el Cáncer) y a 6 que permanecen ingresados.

Fuente: laopiniondezamora.es, Andrea Rodríguez"