La malnutrición hospitalaria puede suponer un sobrecoste de 67 millones de euros anuales

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La malnutrición hospitalaria puede suponer un sobrecoste de 67 millones de euros anuales

La desnutrición relacionada con la enfermedad supone un desafío para el sistema sanitario debido a su alta prevalencia y a sus repercusiones clínicas, sociales y económicas. En el Caule de León se ha llevado a cabo un estudio que ha destapado que el 26,9% de los enfermos tienen riesgo de desnutrición en el momento del ingreso y que el 18% de los que no lo tienen desarrollan desnutrición durante su estancia hospitalaria; esto supone más días de ingreso y un sobrecoste por paciente de 767 €. 
 

En el contexto de un país del mundo desarrollado como el nuestro, con una medicina de primer nivel que nada tiene que envidiar a algunas potencias mundiales, estamos asistiendo desgraciadamente a una nueva epidemia que compromete no solo la salud de nuestros pacientes, sino también la sostenibilidad del sistema sanitario. La desnutrición relacionada con la enfermedad (DRE) supone una alteración en el buen estado nutricional causada por una enfermedad aguda que requiere hospitalización, y diversos estudios en todo el mundo, han demostrado que es un problema más serio de lo que podríamos haber pensado. 

En nuestro país, se realizó en 2011 un estudio en varios centros hospitalarios que despertó nuestra conciencia sobre este grave problema. El estudio Predyces (Prevalencia de la Desnutrición y Costes asociados en España) incluyó 1.707 pacientes en 31 hospitales españoles. La prevalencia de desnutrición observada fue del 23,7% en el momento del ingreso, siendo mayor en los mayores de 70 años, en mujeres y en los ingresos urgentes. Es destacable que, en el momento del alta, la situación era incluso peor, puesto que estaban desnutridos un 71,8% de los que ya se habían diagnosticado como desnutridos al ingreso, además de un 9,6% de los que presentaron un buen estado nutricional inicial. Sólo un 38% de los pacientes desnutridos al ingreso recibió algún tipo de soporte nutricional. En Castilla y León, ya un estudio publicado hace más de diez años había puesto de relieve esta situación. En nueve hospitales de Castilla y León, e incluyendo 213 pacientes, la prevalencia de desnutrición detectada fue de 23,9% de los pacientes ingresados en servicios de Medicina Interna y 50,2% de los pacientes estaban en riesgo de desnutrición. 

Una mala situación nutricional supone más días de ingreso y por tanto a más gasto

Nuestro grupo ha llevado a cabo un estudio que se ha publicado recientemente en una revista nacional de primer orden sobre las ‘Repercusiones clínicas y económicas de la desnutrición relacionada con la enfermedad en un servicio de medicina interna’. Este estudio, llevado a cabo en una planta de hospitalización de Medicina Interna del Complejo Asistencial Universitario de León, detectó que al ingreso un 26,9% de pacientes tenían riesgo de desnutrición. Además, un 18% de pacientes que ingresaron con buen estado nutricional desarrollaron desnutrición durante la estancia hospitalaria. Los pacientes que empeoraron su situación nutricional durante su ingreso tuvieron una estancia significativamente mayor en 2,5 días, y ocasionan un sobrecoste de 767 € por ingreso (+35%), lo que implica un exceso de gastos relacionados con la desnutrición de 646.419,93 € anuales en el servicio estudiado.

Si extrapolamos los datos a nivel nacional, en España, se produjeron en 2014, 667.508 ingresos en servicios de Medicina Interna (fuente página web del MSSSI, referidos a 2014 y publicados en diciembre de 2016), lo que supone que podrían haberse desnutrido 87.830 pacientes, con un sobrecoste de más de 67 millones de euros (excluyendo los gastos de los pacientes que ya ingresan malnutridos) solo en servicios de Medicina Interna en todo el país.

Nuestro estudio se realizó en el contexto de un proyecto nacional conocido como Alianza másnutridos, que nace en 2013 del trabajo de la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral (SENPE) y la Fundación Abbott. Esta Alianza incluye a todos los organismos y sociedades implicadas en el cuidado de los pacientes y ayudará a impulsar medidas de lucha contra la desnutrición relacionada con la enfermedad en el Sistema Nacional de Salud. 

Actualmente está formada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, el Consejo General de Enfermería, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SGHNP), la Sociedad de Oncología Radioterápica (SEOR) y la Sociedad Española de Directivos de Salud (SEDISA). También la Alianza General de Pacientes se ha sumado a esta importante iniciativa. Su objetivo es aumentar el conocimiento y la importancia de la desnutrición en el ámbito sanitario y sus costes entre los políticos y las administraciones públicas, tanto a nivel autonómico como estatal. Asimismo, pretende conseguir iniciativas regionales que incluyan actuaciones contra desnutrición y contemplen el cribado de la desnutrición relacionada con la enfermedad, como ha sido nuestro estudio. 

La desnutrición relacionada con la enfermedad supone, por tanto, un problema sanitario que requiere iniciativas y políticas públicas en todos los niveles de la administración. Lo primero es detectar el problema de la desnutrición en los hospitales lo más precozmente posible para poder diagnosticar y tratar a los pacientes en riesgo. Es necesario formar a todo el personal sanitario para que sean conscientes del problema y además conozcan las herramientas para detectarlo, lo que conocemos como cribado nutricional. En segundo lugar, es importante dotar a todos los hospitales de Unidades de Nutrición que sean capaces de abordar correctamente el tratamiento de la desnutrición.

Podemos repetir las palabras del Dr. Wretlind, uno de los padres del soporte nutricional, que ya en el siglo pasado dijo: “La desnutrición en los pueblos es un signo de pobreza. La desnutrición en los hospitales es un signo de ignorancia. No nos preguntemos si debemos tratar la desnutrición o no, sino cómo hacerlo”.

REFERENCIAS
• Álvarez-Hernández J, Planas Vila M, León-Sanz M, García de Lorenzo A, Celaya-Pérez S, García-Lorda P, Araujo K, Sarto Guerri B; PREDyCES researchers. Prevalence and costs of malnutrition in hospitalized patients; the PREDyCES Study.Nutr Hosp. 2012 Jul-Aug;27(4):1049-59. doi: 10.3305/nh.2012.27.4.5986.
• Ballesteros-Pomar MD, Calleja-Fernández A, González-Valdés M, Pintor-de la Maza B, Villar Taibo R, Vidal-Casariego A, Urioste-Fondo A, Torres-Torres B, de Luis-Román D, Cano-Rodríguez I. Clinical and financial implications of disease-related malnutrition in a department of Internal Medicine: prospective cohort study.Rev Clin Esp. 2016 Aug 28. pii: S0014-2565(16)30126-6. doi: 10.1016/j.rce.2016.07.005. [Epub ahead of print] 
• de Luis D, Lopez Guzman A; Nutrition Group of Society of Castilla-Leon (Endocrinology, Diabetes and Nutrition).Nutritional status of adult patients admitted to internal medicine departments in public hospitals in Castilla y Leon, Spain - A multi-center study. Eur J Intern Med. 2006;17(8):556-60


María D. Ballestros-Pomar es coordinadora del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y responsable de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética de la Sección de Endocrinología y Nutrición del Complejo Asistencial Universitario de León. @: mdballesteros [at] telefonica [dot] net

Fuente: 

Restauracioncolectiva.com