Evaluar el servicio de limpieza asegura la calidad y reduce costes

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Evaluar el servicio de limpieza asegura la calidad y reduce costes
Mantener un buen nivel de limpieza en un hospital es posible. Pero para convertir esta actividad en una fuente de eficiencia sin pagar ni un euro más es necesario contar con un sistema de control.

Una calificación por debajo de 60 puntos en el esquema de evaluación de higiene creado por el Hospital de Getafe, en Madrid, faculta al centro a penalizar económicamente a la empresa con la que tiene subcontratada la limpieza. Este es, a grosso modo, uno de los argumentos que demuestran la utilidad de un sistema de evaluación y control del servicio de limpieza. "La higiene en un centro sanitario es una exigencia. Su control y seguimiento, que en el hospital se realiza al menos una vez al mes, es un pilar básico para conseguir que estas tareas se realicen de forma eficaz y eficiente", han explicado a Diario Médico Lucila Alvarez del Valle, Miguel Angel Martín de Diego y Antonio Maturana González, subdirectora de Gestión, jefa de Hostelería y director de Gestión del hospital madrileño, respectivamente.

El procedimiento consiste en la valoración mensual del comportamiento de los trabajadores de la empresa limpiadora en cada uno de los puestos de trabajo estipulados. De este modo el hospital puede penalizar a la empresa con el descuento del importe que se le paga de acuerdo con el sistema de control (ver cuadro).

La idea de poner en marcha este modelo viene de lejos. Tradicionalmente, la contratación del servicio de limpieza con empresas externas se realizaba en función de las zonas de trabajo asignadas y de la periodicidad de la limpieza, de modo que cada licitador fijaba los recursos humanos que estimaba oportunos para cada área de trabajo. "El inconveniente de este modo es la imposibilidad de conocer con certeza el número de efectivos de presencia física necesarios para el servicio, ya que se dan importantes fluctuaciones de un día a otro sin obedecer a causas objetivas".

Por puesto cubierto
Para salvar este escollo el cuadro directivo del centro madrileño introdujo un nuevo esquema de trabajo basado en la distribución de efectivos por puesto de trabajo. La asignación se diseñó en función de la zona, la superficie, la ocupación, la periodicidad y el tipo de limpieza necesaria. "Así se garantizaba el seguimiento de la cobertura de los puestos. No se facturaban, como es obvio, nada más que los que estaban efectivamente cubiertos con una persona física, fuese quien fuese ésta". Es decir, el centro paga porque haya un trabajador limpiando la zona asignada, ya sea el original, el que cubre una baja o su sustituto durante las vacaciones.

¿ Cómo se valora el servicio de limpieza ?
1. Zonas con potencial riesgo para la salud (máximo 35 puntos)
a) Zonas críticas (sobre un máximo de 20 puntos, se descuentan 2 puntos por incidencia detectada)
b) Zonas semicríticas (máximo de 15 puntos, se descuentan 1,5 puntos por incidencia detectada

2. Zonas de calidad percibida (máximo 23 puntos)
a) Zonas de acceso a público (máximo 18 puntos)
*Interiores (máximo de 13 puntos, se descuentan 1,3 puntos por incidencia detectada)
*Exteriores (máximo de 5 puntos, se descuenta 1 punto por incidencia detectada)
b) Zonas de uso restringido: (máximo de 5 puntos, se descuentan 0,5 puntos por incidencia detectada)

3. Cobertura de puestos: (máximo 30 puntos, se descuentan 10 puntos por incidencia)

4. Relaciones con la empresa (máximo 12 puntos)
a) Fluidez en la comunicación con la empresa: (máximo de 6 puntos, se descuentan 2 puntos por incidencia detectada)
b) Adecuación de maquinaria y productos de limpieza (máximo de 3 puntos, se descuenta 1 punto por incidencia detectada)
c) Agilidad de respuesta en limpiezas especiales (máximo de 3 puntos, se descuenta 1 punto por incidencia detectada)

Clasificación por calidad del servicio
De 100 a 75 puntos: buena calidad
De 75 a 60 puntos: aceptable
Inferior a 60 puntos: deficiente

Fuente: Hospital de Getafe"